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Culpa por tener una enfermedad.

Culpa por no poder hacer lo que quiero hacer.

Culpa por no hacerlo todo lo bien que me gustaría.

Culpa por no hacer deporte.

Culpa por dar lactancia artificial.

Culpa por no trabajar más horas.

Culpable por encontrarme mal.

Culpa por tener que descansar.

Culpa por rechazar planes de ocio.

Culpa por una maternidad diferente.

Culpa porque mi cuerpo no da más de si.

Culpa por tener que volver cuando me encuentro mal.

Culpa por tener que planificar hasta la saciedad.

Culpa por querer y no poder.

Culpa por sentirme culpable.

La culpa me ha ido acompañando desde el comienzo de la enfermedad, a veces de una manera más intensa, otras veces menor. A lo largo de los años, siempre había una relación entre las situaciones de la vida cotidiana y la esclerosis múltiple para que se despertase en mi este sentimiento.

En muchas ocasiones me he sentido especialmente egoísta por pensar primero en mí, y luego en los demás. Pero una vez más, aprendí que si no estoy bien, el orden y el comportamiento de los que me rodean cambian. Así que para que si tengo que centrarme en mí para que todo siga bien, para que todo siga igual, lo hago.

Y luego están esa serie de recomendaciones que siempre he intentado seguir para seguir estando bien, para hacer todo lo que esta a mi alcance para estar bien, que cuando no las he seguido a rajatabla porque no he podido, me he sentido mal conmigo misma, por no hacerlas, por no poder o porque otros sí podían -inlcuso retos mayores- y yo no.

Con el paso del tiempo la culpa ha ido disminuyendo, seguramente por la aceptación de muchos acontecimientos de los que ya me he acostumbrado, aprendiendo a valorar más la actividad que acabo haciendo, y menos lo que tengo que hacer para llevarla a cabo. Resignándome a ciertas renuncias por estar bien y aceptándome que hago todo lo puedo siempre que puedo. Reconozco que es inevitable sentirme culpable con todas las situaciones y sentimientos que provoca la esclerosis múltiple. Sé que nunca desaparecerá completamente.

2 Replies to “La culpa”

  1. Mayte says: 14/06/2017 at 21:04

    Totalmente de acuerdo, ahora cuándo me culpo pienso que eso es que me quiero poco, es verdad que con el paso del tiempo ya no es lo mismo, yo me he mortificado mucho por no estar al 100% bueno ni al 50% en las muchísimas ocasiones que por uno otro motivo no podía. Ahora pienso y actúo si dar explicaciones, sin tener que pedir perdón, ya no me hace tanto daño lo que los demás piensen, hagan o digan. Veo las cosas desde otra perspectiva. Y lo cierto esque si tu no estas bien lo que tienes alrededor no puede funcionar.

  2. Reyes Rodriguez says: 14/07/2017 at 21:51

    Esa es la mía, soy Reyes, este enlace me lo mandó mi hijo…
    Comencé con unos 20 y algo de años, pero desde los 40 pasé a secundaria progresiva…me ha dicho mi neurólogo, que me vé de año en año, y no se como acabaré, si como mi hermana que son llamadas de brotes. Qué por cierto esta ya muy mal. Ahora mismo en Hospital ingresada. No habla, no orina sin sonda, tiene un 20 x cuento de capacidad respiratoria y no puede tragar, o sea…para que decirte….No se si se acaba igual o no, yo estoy en silla ruedas. un besazo.

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