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Sábado, 11 de Febrero 2017

Hoy no me apetece escribir, pero tengo una cita conmigo misma todas las semanas para hacerlo. Primero para desahogarme, plasmar en unas líneas lo que siento o lo que me apetece contar en ese momento, y después, para ejercitar mi expresión escrita y no perder esta práctica, que se ha convertido en un maravillo hábito con el paso de los años.

Flickr/Lidyanne Aquino
Hoy no me salen las palabras de forma fluida.  Me cuesta pensar, poner en orden las ideas, rebuscar en mi cabeza esa palabra que quiero poner y no encuentro. A veces, me desespero, escribo una palabra parecida, para no ofuscarme en un punto, sigo escribiendo y más tarde vuelvo a intentarlo, probablemente utilizaré un diccionario de sinónimos y navegando la encontraré. Siempre me pasa, que me trabo, pero he encontrado una manera de superar ese obstáculo y salir más o menos airosa. Probablemente tardaré el doble en escribir esta entrada, me equivocaré y lo tendré que releer unas cuantas veces más, pero escribir me ayuda, me gusta y me siento bien haciéndolo.

Hoy no tengo la energía suficiente como para disfrutar del fin de semana. Me pesa todo el cuerpo, estoy lenta, torpe y me siento como si no hubiese dormido en toda la noche. Mis reacciones y pensamientos van más despacio de lo habitual. Me quedaré todo el día en casa. Afortunadamente es fin de semana y está mi marido, así podré descansar y recuperarme. Solo necesito descansar, lo sé. Me pasaré todo el día en el sofá, viendo series, me echaré la siesta y poco más. Así mi energía volverá, siempre lo hace.

Hoy no estoy feliz, ni contenta, ni me sale esa alegría que me caracteriza. La fatiga me deja k.o. en todos los sentidos, en el emocional también. La negatividad se apodera de mí y no soy capaz de ver las cosas bonitas que pasan. Me pone nerviosa estar así, sé que todo es cuestión de energía, no de actitud, pero en estos casos la fatiga lo supera todo. Cuando ella desaparezca, o regresen los valores normales, todo volverá y seguirá como antes. Siempre lo hace.

He terminado de escribir esta entrada, lo he conseguido. Ya está. Me voy a descansar con la satisfacción de haber acabado este objetivo, aunque fuese uno pequeño. Vuelvo al sofá.

11 Replies to “Cuando la fatiga se apodera de ti”

  1. Enrique says: 13/02/2017 at 12:04

    La fatiga, nuestra compañera de viaje en la mayoría de los casos, tan dificil de gestionar. El dolor es seguramente el síntoma que más puede romper nuestras rutinas, en mi caso, de momento, no es un problema pero me extraña que hablemos tan poco de él.

    1. campanilla305 says: 23/02/2017 at 22:44

      Hola Enrique, yo creo que se escribe poco porque cuando estamos con esa fatiga, a veces no puedo ni coger el móvil o el lápiz cuando lo hago en papel.
      No hay nada en esos momentos de fatiga máxima que nos ayude.
      Para mí es lo que me cuesta más de esta enfermedad.
      Gracias a Dios ha cambiado mucho.
      Hasta el 2007 (más o menos) me decían descansa. Luego empezaron a hablar de rehabilitación de verdad, no un simple mantenimiento.
      Así y todo, cuando la fatiga produce una somnolencia que no me deja ni levantarme, cómo lo hago?
      Es verdad, no se dedica el tiempo suficiente a este aspecto tan discapacitante y que tenemos que soportar oír cosas como que no quieres, vaga…etc.
      Y no, aunque lleve años, la impotencia sigue ahí, hasta que se pasa

  2. Agnès Sellés says: 13/02/2017 at 12:36

    Leyendo tu escrito tengo la sensación de estar delante de un espejo que me devuelve mi propia imagen, mis propias sensaciones. Gracias por expresarlo tan bien, ppr describirlo contanta precisón y claridad. Gracias.

  3. Mar Rocha says: 13/02/2017 at 15:25

    Bravisimo post. Enhorabuena valiente ,buen enfoque y mejor gestión del bache y sobre todo gracias por compartirlo. Yo soy compañera de , y me ayuda especialmente tu analisis. Lo tendré presente.

  4. Petra says: 13/02/2017 at 16:18

    Me ha encantado tu post, porque una vez más me siento totalmente identificada con lo que cuentas, y expresarlo mejor es imposible (es lo que a mí me cuesta, hacer ver a los demás como me siento, que lo entiendan, que me entiendan…).
    Desde que «mi amiga» irrumpió en mi vida, voy arrastrándome por la vida por la dichosa fatiga (amén de los diferentes «acompañantes solidarios» que van, vienen, vuelven a venir…).
    Casi todos mis días son así… ya casi «no pillo» ningún día en el que me de un poco de tregua… por eso cuando «me toca la lotería», lo exprimo a tope…
    Un besote y sigamos caminando: tu escribiendo y nosotr@s leyéndote…

  5. Mónica says: 13/02/2017 at 20:51

    Hola! Es la primera vez que me atrevo a escribir, decir que me encanta tu blog Paula y que te sigo desde hace un año que me diagnosticaron, me encantan tus entradas de blog y las experiencias que comentan los demás…Me ayudan mucho. Quería comentar que desde que estoy haciendo deporte mi cansancio es menor.. no sé si os pasa…Creo que cuanto más activa estoy menos cansada me encuentro… También por supuesto dormir bien de noche. Os pasa? Un saludo muy fuerte!

    1. unadecadamil says: 17/02/2017 at 18:43

      Si suele ser algo habitual, pero a mí ese efecto se me pasa con el paso del tiempo.

  6. Ángela Ortiz says: 14/02/2017 at 11:45

    Pues sí, el cansancio y la falta de energía (ya sabes por qué no pongo la palabra «fatiga», para los que no lo saben, en Cádiz la «fatiga» es sinónimo de náuseas y ganas de vomitar), nos acompañan permanentemente. En mi caso se hacen fuertes en determinados tramos de la jornada, a veces tan intensamente, que lo único que quiero es cerrar los ojos y dar una cabezada, otras es más llevadero. Pero siempre está ahí y es muy difícil desarrollar tus actividades con normalidad. Lo que sí es verdad es que de una manera u otra, con más o menos esfuerzo, siempre logramos conseguir nuestros objetivos.

  7. Irene says: 14/02/2017 at 15:45

    Descansa a tu aire. No todos los días pueden ser productivos como nosggustaría. Reflexiona al menos si has sabido disfrutar de las pequeñas cosas. Te gustó la serie que viste? Te reiste? Tu marido y tu niña tuvieron un buen día? Como siempre, un abrazo. Sabes que habrá días mejores. .

  8. MJ says: 16/03/2017 at 02:00

    Precisamente hoy me he despertado sin fuerzas, me he pasado toda la mañana en la cama sin ganas de hacer nada. He hecho la comida y me he vuelto a acostar. Hoy mis piernas están especialmente débiles y mi estado de ánimo por los suelos. Si los q me rodean supieran cómo me siento, como las piernas me pesan,me duelen, me dan pinchazos y siento que me pueden fallar a csda paso. Si sintieran lo que yo siento x un momento comprenderian que no es fácil seguir haciendo vida normal. A.mi al menos me cuesta mucho salir de casa y cada tarea se me hace una montaña. Aún así somos fuertes y cumplimos con nuestras obligaciones. y eso nos hace grandes y nosotros lo sabemos.
    Seguro que mañana era un día mejor que el de hoy.

  9. La historia de mis síntomas de la esclerosis múltiple - Una de cada mil says: 23/04/2019 at 18:45

    […] mí, la fatiga es el peor síntoma de todos y el más incapacitante. El que más incomprensión genera, y que más […]

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