Loading...
Buscar

No recuerdo los miedos que tenía antes del diagnóstico, supongo que alguno habría, también era más joven, por alguna razón los que han aparecido en la época de la esclerosis múltiple, los tengo más presentes, no sé si porque algunos los he superado y me siento muy orgullosa o porque han sido más intensos. A continuación, os cuento los más directos con la enfermedad, los demás, los dejo para otro día.

Del primero que recuerdo, fue que me volví hipocondriaca, os lo conté en otra entrada, el paso del tiempo me hizo comprobar que no iba a padecer todas las enfermedades que se paseasen por mi cabeza, ni que se producirían de la noche a la mañana.

Después con mi primer tratamiento, tuve unas semanas, en las que me preguntaba si lo estaba haciendo bien -el pincharme- o cómo me estaba sentando, las primeras noches no dormí por si me pasaba algo. Mientras tanto estaba superando una pequeña fobia a las agujas y al tener que pincharme yo misma, aunque fuese mediante un inyector. Una vez más, el paso del tiempo, comprobar que seguía con mi vida diaria -y con los efectos secundarios-, aprendiendo sobre la marcha a pincharme mejor -nadie mejor que uno mismo para conocerse-, sirvieron para darme cuenta que todo marchaba bien.

Luego vino el cambio de tratamiento, y sus temibles efectos secundarios, muy contenta los primeros meses, a veces, me venía el runrún pero lo controlaba -o eso creía-, cuando comencé con los problemas de estómago fue el principio del fin. Este miedo me duró los veinte meses de infusiones, los tres de limpieza y los nueve de embarazo. No lo superé, no me enfrenté a él, solo esperaba a que se me pasase, no supe poner todas las armas para vencerlo y lo acabé dejando como os conté en esta entrada. Obviamente, con el nuevo cambio durante el posparto vinieron muchas dudas que se fueron solventando con la ausencia de brotes con el paso de los meses.

El embarazo fue la culminación, el mayor de todos, muchos miedos y muy diversos y la época que peor lo pasé -también un poco influida por las hormonas-, os los conté también en esta entrada. Los de la aparición de un brote, se me pasaron durante el segundo trimestre, otros cuando nació Nora, y la mayoría desaparecieron según fueron pasando los meses y me di cuenta de lo bien que había salido todo y de la experiencia tan bonita que es la maternidad.

No me atrevería a decir que el tiempo todo lo cura, pero muchas veces puede resultar uno de nuestros mejores aliados a la hora de superar miedos. Dejar pasar los días, las situaciones y comprobar que todo sigue igual, y si no sigue así o el tiempo no nos ayuda, entonces hay que enfocarlo de otra manera, pedir ayuda y afrontarlo por otro lado.

One Reply to “La superación de algunos miedos con la experiencia y el paso del tiempo”

  1. Válida sin barreras says: 16/01/2017 at 12:19

    Excelente reflexión Paula!

Deja un comentario

Your email address will not be published.

You may use these <abbr title="HyperText Markup Language">html</abbr> tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

*

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.