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Esta es la historia de otro afectado más, de otra persona que podría ser yo misma, pero esta vez no soy la protagonista. Esta vez escribo, sobre un chico que le diagnosticaron   múltiple remitente recurrente, nada más acabar la carrera, con veinticuatro años y que en ese momento, ya se planteó qué trabajo le convendría más. A partir de ese Noviembre del 2005 su vida empezó a cambiar, y vaya si cambió.

Historias

Durante el año 2009, pensaba que su múltiple estaba estabilizada y disfrutó de una buena temporada como lo haría cualquier persona de su edad, y seguro que si le preguntaran, lo definiría como un gran año.

Había aprendido a vivir con su enfermedad, había ido al psicólogo de la asociación para que le ayudase, se apoyaba en su pareja, y aunque la fatiga siempre había estado presente, tenía un estado de ánimo positivo. Simplemente, vivía su vida.

Un par de años después, su cuerpo creó anticuerpos contra el tratamiento que tomaba. Llegaron los brotes, el cambio de medicación y entonces, comenzó con Tysabri. Aunque tardó algún tiempo en hacer el efecto esperado, poco a poco, consiguió hacer cosas que antes no hacía porque no podía.

Han pasado ocho años desde el diagnóstico, se encuentra regular, aunque con un estado de ánimo, que a mi modo de ver es excepcional. Tiene problemas para andar, sale poco de casa y duda que pueda trabajar o hacer algo que implique horarios. Aunque sin duda, lo que más admiro de él, es que acepta su situación y asume todo lo que le pasa.

Aunque no nos conocemos personalmente (sólo de forma virtual), transmite que hay que ser valiente, que hay que seguir luchando, aunque tengamos bajones y malos momentos, patalearemos, lloraremos o haremos lo que haga falta; pero después, hay que aceptar y hacer frente a lo que venga. Nos adaptaremos.

One Reply to “Otra vida con EM”

  1. Patricia says: 16/11/2016 at 02:44

    Todas las experiencias de personas con EM me emocionan. No en vano me dan en toda la frente con mi propia realidad.
    La historia de este chico me ha hecho recordar una de las recomendaciones ante la EM: evitar el estrés. ¿Cómo se evita eso? ¿Estando anestesiada todo el día? Como mencionabas en otro post, es muy fácil hablar sin saber lo que es vivir con ello.

    ¿Cómo puede nadie con dos dedos de frente, el evitar el estrés para prevenir los brotes? ¿Cómo se hace para no sufrir estrés cuando eres testigo cada segundo de tu propio deterioro?
    Porque no hay medicamentos que controlen la hormona del estrés; hay antidepresivos para intervenir en la neurotransmisión de serotonina durante la sinapsis, o ansiolíticos para reducir la ansiedad a nivel parasimpático. Que no ayudan a reducir el estrés. ASÍ QUE EVITA EL ESTRÉS COMO VEAS, PERO HAZLO…
    Resultaría un consejo gracioso de no ser porque es verdaderamente una jodienda.

    Y sin relación alguna con lo que acabo de escribir más arriba: este último verano tuve un dolor de tetas brutal del calorazo, que ni moverme podía.
    Abrazo grande.

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