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Tag: contar

Antes de las vacaciones de Navidad les conté a mis alumnos que tenía  múltiple. Este año tengo un grupo de alumnos muy buenos, la mayoría saben lo que quieren y la verdad, es que estoy realmente bien en clase. Este año voy a llegar al final de curso, sí o sí.

contar algo

El pasado día Nacional de EM, llegué tan contenta al instituto por las entrevistas en la radio, que se lo tenía que contar a todo el mundo. Los exámenes de la primera evaluación ya los habían hecho, estaban corregidos y para esos últimos días antes de vacaciones, había preparado unas actividades un poco más relajadas.

Mientras estábamos instalando varios sistemas operativos y en un ambiente bastante distendido, les dije que tenía algo que contarles que me hacía mucha ilusión pero que era muy personal. Antes de contarlo, uno siempre se pregunta cómo se lo va a tomar la otra parte. La percepción del receptor, siempre va a cambiar a mejor o peor, pero hasta que no se lo cuentas, no sabes cómo va a reaccionar. Como siempre, yo me tiro a la piscina.

Les dije que tenía EM, que escribía un blog y que me habían hecho varias entrevistas en la radio. Mi sorpresa fue que una alumna ¡ya lo sabía!, había indagado un poco en google y había encontrado el blog. Aunque al principio, muchos se quedaron sorprendidos, empezaron a atar cabos: el por qué no veía bien, el por qué de mis gafas de sol, el por qué de estar todo el día sentada, …

Su respuesta ha sido una mezcla entre seguir como si nada, pero a la vez, intentamos que todo sea más fácil. Para mí, perfecta y suficiente. No sé si hice bien o mal, pero en ese momento me apetecía contarlo y lo conté. No me arrepiento, incluso estoy contenta por haberlo hecho y que por fin puedan entender muchos de mis comportamientos.

 

¿A quién le dices que padeces múltiple? Es una decisión muy personal. En mi opinión, depende tanto de la personalidad de la persona, como del estado de ánimo en el que te encuentres.

Cuando tuve mi temporada de bache emocional, me volví más introvertida en general y eso, repercutió en varios aspectos de mi vida. En esa época conté a muy poca gente que padecía múltiple.

Excepto esos meses, nunca he tenido problemas para decírselo a la gente. Si tenía una oportunidad y me encontraba cómoda, narraba una versión resumida de los acontecimientos. Después, hay reacciones de todo tipo: gente que se preocupa por ti y quiere saber más, gente que te dice “oyes pues estas muy bien, ¿no?“, gente que siente pena o compasión por ti y gente que después de la noticia, pasa de ti.

Ahora, cuento que tengo un blog, les doy la dirección y les animo a que lo lean. Cuando me preguntan de qué trata, entonces les respondo que tengo una enfermedad y que cuento mis experiencias en él. Ya está, y les dejo que lo descubran por ellos mismos. Se suelen quedar sorprendidos, y su reacción suele ser “ostras, si no sabía nada“, a parte de felicitaciones y ánimos por el blog.

Me gusta que la gente sepa que tengo una enfermedad y lo que me ocurre porque, ciertos comportamientos como quedarme sentada en una boda, no resulten tan raros, entiendan que necesito descansar y no me estén dando la vara, con que soy una aburrida porque no bailo.

Las dos opciones, tienen sus ventajas y sus inconvenientes, no voy a juzgar cuál esta mejor o peor, porque como he dicho al principio de este post, es una decisión muy personal y que solo concierne al afectado. Pero yo estoy harta de tener una enfermedad invisible, y por si alguien no se había enterado “¡¡Tengo Esclerosis Múltiple!!